Llegó el futuro, las fábricas inteligentes

El paso acelerado de nuevas tecnologías está revolucionando a las fábricas en todo tipo de sectores alrededor del mundo. Con una revolución industrial digital, las fábricas del futuro hacen uso de herramientas digitales como:

a. El internet de las cosas: un sistema de máquinas y dispositivos interconectados que necesitan una mínima intervención humana para llevar a cabo sus funciones. Mientras facilitan la recolección de datos relativos a los procesos de producción.

b. La analítica de macrodatos: la recopilación de información sobre el monitoreo a gran escala de las actividades realizadas por la maquinaria en las fábricas.

c. La inteligencia artificial (fabricación): máquinas que hasta cierto grado pueden regular y brindarse mantenimiento a sí mismas y a otras máquinas, con base en sistemas digitales avanzados y sensores que las mantienen al tanto de los procesos de producción.

d. La robótica avanzada: principalmente automatización.

La tendencia en las fábricas es no sólo la automatización, como ya se había visto antes, pero ahora más la autorregulación y mantenimiento de máquinas sobre máquinas. Computadoras que colaboran entre sí para alertar cuando se necesita mantenimiento de manera preventiva, y sistemas que proveen esa atención.

Por medio de nuevas tecnologías las fábricas inteligentes permiten recolectar información de los procesos que en ellas se desarrollan, a través de cada máquina involucrada, para prever y reconocer errores, con la finalidad de que no se repitan. Es decir, se trata de un sistema integral, en donde todos los componentes de la fábrica están entrelazados entre sí, y así se necesita una mínima intervención humana.

Todo lo anterior busca eficacia en la producción de bienes. Lo que se traduce en velocidad, reducción de errores y minimización de gastos. Otra cosa que permite esta revolución es que las fábricas se puedan adaptar con mayor facilidad a los cambios en producción según volúmen y a la personalización de los productos elaborados.

La introducción de alguna de estas nuevas herramientas implica un incremento base de productividad del 5%. Para la industria automotriz, en donde ya alrededor del 30% de las fábricas se consideran inteligentes, la implementación de estas tecnologías representa un crecimiento del 40% en su margen operativo. Al día de hoy, los sectores líderes en el uso de estas tecnologías son le aeronáutico, el automotriz y el militar. El sector de la industria automotriz estima que para el año 2022, el 21% de las fábricas tengan implementada algún tipo de tecnología digital en sus procesos de forma fundamental. Mientras que en términos de costes laborales, estas nuevas tecnologías buscan disminuirlos en un 25%.

Llegar a tal grado de automatización, hacer tan “inteligentes” a la fábricas, implica necesariamente un tema de seguridad, ligado a los ciberataques. Lograr que los sistemas que controlan procesos tan complejos sean más seguros será un verdadero reto para la implementación de estas nuevas tecnologías.