Trabajo Pesado a los 58 Años
La clienta. es una mujer fuerte. A sus 58 años, seguía realizando trabajo pesado en una fábrica de metal en Franklin Park, Illinois. Ella nunca le tuvo miedo al esfuerzo, pero el cuerpo tiene un límite. El trabajo repetitivo y la carga constante estaban desgastando su salud sin que la empresa hiciera nada para protegerla.
El Accidente: La Rodilla y la Espalda Colapsaron
En agosto de 2022, el esfuerzo le pasó factura. Mientras trabajaba, la clienta sufrió lesiones severas que la dejaron incapacitada:
- Rodilla Derecha: Sufrió un desgarro de menisco que requirió cirugía (meniscectomía) para reparar el daño.
- Espalda: Empezó a sufrir de dolor en los nervios y problemas en los discos.
El dolor fue tan intenso que la clienta quedó totalmente incapacitada para trabajar durante dos meses. Su vida se detuvo de golpe.
El Problema: Un Caso Estancado
La clienta ya tenía un abogado, pero sentía que su caso no iba por buen camino. Es una situación terrible: estar herida, sin sueldo y sentir que quien debe defenderte no está peleando con fuerza.
Además, la compañía intentaba usar su historial médico en su contra, alegando “enfermedad degenerativa” (desgaste por la edad) para no pagar todo lo que debían por el accidente.
Nuestro Acompañamiento: Un Cambio Necesario
Cuando la clienta contactó al abogado Jack Epstein, la situación requería una acción firme. Jack revisó el expediente y fue honesto con ella: para ganar esto bien, necesitaba tomar el control total del caso.
Se le pidió a la clienta que despidiera a su abogado anterior. Fue una decisión valiente, pero necesaria para que Jack pudiera entrar directamente sin las complicaciones o errores de la defensa anterior.
- Peleamos para que se reconociera el pago por incapacidad temporal (TTD) por los meses que estuvo sin sueldo.
- Aseguramos que el acuerdo cubriera las facturas médicas pendientes que estaban en disputa.
La Victoria: Miles de Dólares y Cuentas Claras
El cambio de estrategia funcionó. El abogado Jack logró un acuerdo global de miles de dólares.
Este triunfo incluyó:
- Reconocimiento del Daño: Se pagó por la pérdida de uso de su pierna derecha y el daño a su espalda.
- Gastos Médicos Cubiertos: Se aseguraron miles de dólares para pagar las facturas médicas pendientes y dinero adicional para futura atención médica si la necesita.
- Tranquilidad Total: El contrato cerró cualquier disputa futura, permitiendo a la clienta quedarse con su compensación sin miedo a reclamos sorpresa.
¿No Estás Feliz con Tu Abogado Actual?
Muchos trabajadores creen que si ya contrataron a un abogado, están “amarrados” con él para siempre, aunque los trate mal o ignore sus llamadas. Eso no es verdad.
Si sientes que tu abogado no está peleando por ti, tienes derecho a buscar una segunda opinión. En Abogado Chicago, hemos rescatado muchos casos que otros daban por perdidos o que estaban mal manejados. Llámanos para una revisión honesta y gratuita de tu caso.
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