Un mecánico dedicado pasó años reparando camiones pesados en el área de Chicago. Su trabajo era duro, pero él siempre cumplía con orgullo. Un día, una llanta de 100 libras cambió su vida para siempre, pero su historia no terminó ahí.
El Accidente
Era un día de trabajo normal en Blue Island, Illinois. El trabajador estaba manipulando una llanta muy pesada como lo hacía siempre. Al levantarla, sintió un dolor agudo en su espalda baja que lo dejó sin aliento. El dolor no se quedó solo en la espalda, pues pronto empezó a sentir entumecimiento y hormigueo en su pierna izquierda. Aunque intentó seguir adelante, el dolor se volvió insoportable y tuvo que buscar ayuda médica de inmediato.
El Problema
Los estudios médicos revelaron una situación seria: el trabajador necesitaba una cirugía de fusión en la columna lumbar. Sin embargo, la compañía de seguros puso muchos obstáculos. El trabajador ya había tenido una cirugía de espalda muchos años antes. La aseguradora intentó usar ese pasado para decir que el accidente actual no era su responsabilidad. Además, empezaron a negar los medicamentos que el médico le recetaba para el dolor.
Nuestro Acompañamiento
Cuando el trabajador llegó a nuestra oficina, se sentía solo y frustrado porque su idioma principal es el español y sentía que no lo escuchaban. Lo primero que hicimos fue sentarnos con él y explicarle que no estás solo en esta lucha. Entendimos que su lesión anterior no le quitaba el derecho a recibir ayuda por este nuevo accidente. Nos encargamos de pelear contra las negaciones de la aseguradora y de asegurar que recibiera su tratamiento.
La Victoria
Nuestro equipo legal logró demostrar que el accidente laboral agravó su condición anterior. Acompañamos al trabajador durante su cirugía de columna y todo su proceso de rehabilitación. Gracias a nuestra intervención, logramos un acuerdo total de $60,000. Después de pagar facturas médicas y honorarios, el cliente recibió $46,000 directamente en su bolsillo. Hoy, el trabajador tiene un empleo mejor pagado y ha recuperado su tranquilidad.
¿Te lastimaste la espalda levantando algo pesado en el trabajo? No permitas que las aseguradoras ignoren tu dolor o usen tu pasado en tu contra. Tu historia merece ser contada y nosotros sabemos cómo defenderte. Llámanos hoy mismo para una consulta gratuita en español; no pagas nada a menos que ganemos tu caso.